La Fundación Márgenes y Vínculos, a través de su proyecto Migrantes en igualdad, alza la voz, hoy 12 de octubre, para reafirmar nuestro compromiso con la diversidad cultural como un pilar fundamental para la convivencia, la justicia y la paz entre los pueblos.
Este día nos invita a reflexionar sobre la historia de España, pero también de América y de todos los pueblos del mundo. Esta historia es un largo camino de migraciones, encuentros culturales, intercambios comerciales, conflictos, resistencias y transformaciones que han dado origen a la riqueza y complejidad de todas las culturas que hoy pueblan el mundo.
Es esencial para toda la humanidad que las distintas expresiones culturales puedan convivir e interactuar de manera armoniosa en cada rincón del planeta. La Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, adoptada por la UNESCO en 2001, afirma que la tolerancia y el respeto hacia las diferentes culturas favorecen una mayor solidaridad, basada en la conciencia de la unidad del ser humano y en el fortalecimiento de los intercambios interculturales.
Rechazamos toda forma de discriminación, etnocentrismo y exclusión que niegue la dignidad de los pueblos y sus formas de vida y que lleve al odio, las guerras y las masacres. El pasado nos muestra cómo las palabras que justifican el odio y las guerras siempre anteceden a los peores crímenes contra la humanidad que llevan a cabo quienes se erigen en representantes de la pureza racial o ideológica.
Creemos firmemente que la diversidad no es una amenaza, sino una fuente vital de enriquecimiento, la base de la riqueza cultural de los pueblos. La cultura es un concepto dinámico. La cultura de los pueblos se hace todos los días como resultado de las interacciones de las personas. Es errónea esa concepción de la cultura como algo inmutable e inamovible.
La diversidad de idiomas, expresiones artísticas, ritos religiosos y formas de organización comunitaria presentes en España nos convierte en un país multicultural y enriquecido por multitud de fiestas, expresiones populares, folklores y formas de vivir que han dejado su poso a lo largo de los siglos. Esta diversidad forma parte del patrimonio común de este país, y de toda la humanidad, que es un atractivo para millones de personas que nos visitan cada año.
Por eso, estamos comprometidos y actuamos cada día en la construcción de un presente de pluralidad cultural que no sólo sea tolerada, sino celebrada como un valor fundamental para el futuro. Promovemos el respeto a las distintas formas pacíficas de ver y habitar el mundo, entendiendo que la igualdad no significa uniformidad, sino enriquecimiento mutuo y justicia en la expresión de las múltiples diferencias.
Rechazamos todo tipo de discriminación y racismo y nos sumamos al esfuerzo colectivo por derribar los estigmas que aún persisten en nuestras sociedades. Denunciamos la deriva destructiva impulsada por minorías ideológicas que tratan de imponerse con la tergiversación de la realidad y con falsos discursos históricos para justificar el uso de la fuerza y la violencia. Decimos no a cualquier forma de violencia que reprime a los pueblos y genera dolor y sufrimiento en las personas y las familias, destrucción, muerte y persecución.
Denunciamos que parte de la juventud es hoy presa fácil de las desinformaciones y manipulaciones de quienes usan las redes sociales para extender una visión falsa de la historia y una promesa de un futuro idílico que sólo esconden planes de esclavitud y muerte para la mayoría.
El 12 de octubre es una oportunidad para que esta fecha no pase desapercibida ni sea solo un acto simbólico. Para que nos convoque a todas y todos a un compromiso real con la diversidad cultural como base indispensable para una sociedad verdaderamente democrática, plural y humana. Hoy, más que nunca, hacemos un alegato a favor de la paz y el entendimiento entra las personas y los pueblos libres.
¡No al genocidio del pueblo palestino!

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