La Fundación Márgenes y Vínculos recuerda hoy, 18 de junio, Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, que la convivencia de las personas, el respeto, el diálogo y la cohesión social son las mayores fortalezas de una sociedad. El odio, la intolerancia y la discriminación no tienen lugar en una sociedad democrática que valora la dignidad y los derechos de todas las personas, sean cuales sean su origen cultural, su religión, su etnia, su orientación sexual, su identidad de género, su ideología o sus capacidades. El aumento de los discursos de odio por motivos racistas o xenófobos que vemos en parte de las redes sociales y la proliferación de actos discriminatorios no pueden ser aceptados y tolerados sin más por una sociedad democrática. Debemos poner freno a este aumento intolerable de discursos y hechos que están llevando a la pérdida de derechos de las personas y que pueden acabar perjudicando a toda la sociedad. Estos discursos, que utilizan los prejuicios, los estereotipos y los falsos mitos, van arraigando en diferentes ámbitos de nuestra sociedad y están alimentando la intolerancia y la justificación de políticas de marginación y exclusión. Estados Unidos es, desafortunadamente, prueba palpable de cómo esos discursos se están traduciendo en hechos promovidos por el Estado que están causando daño, dolor y sufrimiento a cientos de miles de personas. El país más poderoso de la Tierra se está convirtiendo en un laboratorio social de las corrientes políticas que son contrarias a los derechos humanos y a la dignidad de las personas. Los discursos inhumanos que hoy son práctica allí se siguen difundiendo en nuestro país para justificar la violencia y la discriminación hacia quienes no se ajustan a supuestos requisitos de nativo o ciudadano autóctono ideal. Y ese permanente goteo de mensajes racistas y de odio en las redes va calando en parte de la sociedad. El discurso de odio se manifiesta en palabras, actitudes y acciones que menoscaban la dignidad de las personas. La desinformación y los mitos perpetúan ideas falsas sobre comunidades, culturas y grupos vulnerables y ayudan a crear un ambiente hostil y peligroso hacia ellos que dificulta su vida y empobrece la de todas y todos. Los estereotipos simplifican la realidad y reducen a las personas a etiquetas, las deshumanizan y les quitan su individualidad. Y lo que hoy se predica o se hace contra unas minorías mañana puede llegar a dañar a la mayoría. Es deber de la Fundación Márgenes y Vínculos y de toda persona que defiende los derechos humanos impedir la difusión de ese tipo de mensajes y actitudes y seguir defendiendo la diversidad, la convivencia, la paz, el diálogo y el respeto a todas las personas. Es nuestro deber promover una cultura de respeto y comprensión mutua entre las personas, una convivencia en la diversidad sana y en paz que permita a todas y todos buscar la felicidad sin discriminación.
MANIFIESTO 18 DE JUNIO: DÍA INTERNACIONAL PARA CONTRARRESTAR EL DISCURSO DE ODIO

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