Hoy, en Historias de vida hablamos con Rudy, un hombre de Bolivia, que lleva viviendo en España ni más ni menos que 16 años. Decidió venir a España por su hija, pues cuando nació comprobó de primera mano que la situación en su país era muy complicada para mantener a su esposa y a su hija, ya que ganaba muy poco dinero. “No me alcanzaba”.
La hermana de Rudy y unos tíos de ambos ya vivían en Algeciras, y trabajaban en el sector de la construcción, así que, tras esperar a disponer de un préstamo, cogió un avión a Madrid y un bus hasta Algeciras, teniendo que dejar al resto de su familia en Bolivia, especialmente a su hija, quien aún vive allí. A ella le gustaría venir a España, pero le da pena dejar a su madre allí así que por ahora no se ha decidido. Rudy la comprende, aunque él siempre le dice que aquí en España tendrá más oportunidades.
Desde que llegó, gracias a su tío pudo empezar a trabajar. Sin embargo, durante sus primeros años su situación fue irregular, pues tuvo un problema con la administración que perdió su documentación. Es por ello que tuvo que acudir a la vía judicial para poder demostrar los años que llevaba en España a fin de que le concedieran la residencia por arraigo social. Tras varios juicios, finalmente le dieron la razón y después de ocho años desde su llegada le fue concedido su permiso de residencia.
Rudy nos cuenta que lo que más echa de menos de su país es a su familia, especialmente a su hija, a quien ha ido a verla en varias ocasiones. Desgraciadamente, ha perdido a sus padres durante su estancia en España, y vivirlo en la distancia ha sido un gran sufrimiento. Al menos siempre ha contado con su hermana que está aquí y ambos se han apoyado mucho.
Le preguntamos si echa de menos la comida típica de Bolivia y nos dice que realmente no, porque aquí encuentran todos los ingredientes que suelen necesitar para cocinar recetas de su país.
En cuanto a su integración en la vida de Algeciras, nos cuenta que tiene muchos amigos de España, de Bolivia y de muchas otras nacionalidades, así que la diversidad cultural es algo normal en su vida cotidiana.
A preguntas de si ha sufrido incidentes de discriminación nos dice: “nunca me ha pasado nada ni he visto nada en personas de mi alrededor”. De hecho cuenta que le gusta mucho su vida aquí.
Le preguntamos qué es lo que más le gusta de aquí y nos dice muy rápido y casi sin pensarlo: “Lo que más me gusta de aquí es el mar”.
Aquí en España ha aprendido mucho. Nos cuenta que cuando vino a España hace 16 años no sabía nada de la construcción, de hecho es que ni le gustaba el sector. Sin embargo en todo estos años ha aprendido tanto que se lo ha montado por su cuenta, en la actualidad trabaja como autónomo, tiene su furgoneta y cuenta con su propia cuadrilla de trabajadores. Laboralmente se siente muy realizado contándonos que “tengo mucho trabajo, gracias a Dios no paro”.

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