Las autoridades de San Antonio (Texas, EEUU) han confirmado el fallecimiento de 51 migrantes este lunes, que habían cruzado la frontera desde México. Entre ellos había personas procedentes de México, Guatemala y Honduras. Algunas de las víctimas tenían menos de 18 años.
Todos ellos migraban hacinados en un camión desde México en busca de «una mejor vida», ha explicado el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, que ha lamentado la tragedia. Las temperaturas en la región alcanzaron los 40ºC este lunes y, aunque las autoridades no saben el tiempo que pasaron los muertos en el interior del camión, sí que aseguran que fallecieron asfixiados.
Según la prensa local, es habitual que en la zona donde se localizó el remolque paren vehículos para bajar a migrantes tras cruzar la frontera de manera clandestina. Muchas familias latinoamericanas cruzan México y pasan la frontera desesperadas en busca de una vida digna. Pero en el trayecto se ven atrapadas en redes de tráfico de personas que controlan el paso de la frontera y son víctimas de sus engaños.
Por el momento, el consulado de México en San Antonio ha comunicado que brindará apoyo a todos los «connacionales mexicanos en caso de haberlos». Además, ha querido trasmitir sus condolencias a las víctimas y sus familias.

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